Pensemos y dejemos de
ser pensados.
Sánchez, al que yo – particularmente – llamo “el ocupa de la Moncloa” es más que eso. Me resulta un sutil defraudador o secuestrador de la Constitución Española.
Son varios los casos que a diario vemos en periódicos, tertulias, radio, TV e internet: el caso Begoña, el Hermano del Presidente del Gobierno, Cerdán, Ábalos, Delcy Rodríguez, Pegasus, el fiscal general del Estado; y otros tantos más que voy a obviar.
Entiendo que sin Pedro II “el mentiroso” en el poder,
ninguno de ellos se habría dado. Personalmente, me hago una pregunta: ¿Sánchez es el mcd, mcm o es el centro de
todos estos escándalos?
Sin duda, un juego de palabras interesantes, con carga
política, y no falto de ironía.
¿Qué tienen en común
estos casos?
Todos estos casos, en
mayor o menor medida, han generado, y generan, controversia en la opinión
pública y han estado, y están, conectados con el entorno del PSOE o del Gobierno
de Pedro Sánchez. Veamos:
Begoña Gómez:
Investigada por presunta corrupción o tráfico de influencias. Esposa de Pedro
Sánchez. Caso muy mediático.
David Sánchez, hermano
de Pedro Sánchez: También en el foco por supuestas irregularidades en su cargo
público.
Santos Cerdán:
Mano derecha de Sánchez en el PSOE. Implicado en operaciones internas y
relaciones con otras fuerzas políticas, como Bildu o Junts.
José Luis Ábalos:
Exministro y Secretario de Organización del PSOE. Caso "Koldo" lo
salpica indirectamente por su exasesor.
Delcy Rodríguez:
Vicepresidenta de Venezuela que se reunió en Barajas con Ábalos. Se habló de
violación de sanciones internacionales.
Pegasus: Escándalo
de espionaje. El móvil de Sánchez también fue espiado, lo cual lo pone en una
posición de víctima, pero el uso del software por parte del CNI también está
bajo sospecha.
Fiscal General del Estado (Álvaro García Ortiz): Cuestionado por su cercanía al Ejecutivo. Se
ha debatido mucho sobre su imparcialidad.
¿Sánchez es el mcd,
el mcm o el centro de todo?
Si lo vemos como el mcd (máximo
común divisor), sería el "denominador común" en todos estos
casos: es decir, el factor que conecta todos estos escándalos. Desde esta
perspectiva, Sánchez sería el vínculo político o institucional que une a todos
los implicados.
Si lo analizamos como el mcm (mínimo común múltiplo), eso podría interpretarse como que todos
estos casos lo alcanzan a él, o que él termina siendo la figura política a la
que todos los escándalos acaban apuntando o afectando, directa o
indirectamente.
¿Y si fuese el centro de todo?, estaríamos hablando no ya de
un vínculo indirecto o circunstancial, sino de que él es el epicentro, el eje
desde el que se articulan o se protegen ciertas tramas, decisiones, o figuras.
¿Qué se puede afirmar
con rigor?
Sin embargo, desde una óptica política natural y narrativa,
sí que se puede afirmar que todos estos casos debilitan o erosionan la imagen
del Gobierno y del propio Sánchez, porque involucran a su entorno más cercano:
familia, ministros, asesores, y aliados judiciales o diplomáticos.
También es cierto que la respuesta institucional de Moncloa
y del PSOE en muchos de estos casos ha sido percibida por sectores críticos
como tardía, opaca o defensiva, lo que alimenta la sospecha de que se intenta
proteger algo o a alguien.
Entonces... ¿cuál es
la respuesta?
Irónicamente hablando, o no tan irónicamente, podríamos
decir que:
Pedro Sánchez no es el mcd ni el mcm, es más bien el común denominador constante en una
ecuación política donde cada incógnita tiene nombre propio, pero el resultado
siempre termina afectando al Gobierno que él encabeza.
O más directo:
Sánchez no es solo el centro de gravedad, es el sistema de
coordenadas entero.
De PolíticaTM
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