martes, 27 de enero de 2026

El AVE a Sevilla: La gran estafa del "Kilómetro Cero"

 



En política, las palabras no sirven para describir la realidad, sino para ocultarla, y esto es lo que hacen Oscar Puente, Pedro Sánchez y toda esta estafa política.

El último truco de magia del Ministerio de Transportes se llama "Renovación Integral". Un término que suena a nuevo, a seguridad y a excelencia, pero que en las manos de Óscar Puente se ha transformado en un eufemismo peligroso para camuflar lo que, en cualquier otro sector, llamaríamos simplemente remendar la ropa vieja.

El ministro Puente, con esa verborrea camorrista que le caracteriza, intenta vendernos que el AVE Madrid-Sevilla —nuestra joya de la corona de 1992— está viviendo una segunda juventud. Nos habla de 700 millones de euros como si el volumen de billetes pudiera tapar las grietas de una infraestructura que pide a gritos el retiro. Pero la realidad es tozuda y, sobre todo, física: el acero no entiende de propaganda.


¿Qué es, técnicamente, una renovación Integral de Vía?

Una renovación integral no es un simple mantenimiento. En el sector ferroviario, esto implica: 

a) Sustitución de TODOS los componentes: Carriles, traviesas y balasto (piedra) son reemplazados por materiales nuevos.

b) Modernización de sistemas: Instalaciones de catenarias (energía) de última generación y sistemas de señalización avanzados (como el paso del sistema LZB al ERTMS).

c) Vida útil renovada: El objetivo es que la infraestructura recupere su fiabilidad original para los próximos 30 ó 40 años

 

El fetiche del 92: Soldar el futuro al pasado

Resulta casi insultante que se pretenda llamar "integral" a una obra que mantiene
carriles con tres décadas de fatiga sobre sus espaldas. ¿Desde cuándo "integral" significa "a trozos"? Argumentar, como hace el ministro, que no hace falta cambiar cada metro de vía si el material "está bien", es de un cinismo técnico escalofriante. Es como pretender que un coche de carreras compita en la Fórmula 1 con los neumáticos de un Seat Panda porque "todavía tienen dibujo".

Lo que el Gobierno llama "modernización", los que saben de esto —sindicatos y técnicos que pisan el balasto, no las alfombras del ministerio— lo llaman "ferrocarril low cost". Estamos ante una política ferroviaria de escaparate, donde se inauguran hitos en Twitter mientras los usuarios andaluces sufren el calvario diario de retrasos y averías.


Una cadena rota por el eslabón político

La seguridad ferroviaria no es un concepto elástico que se pueda adaptar a las necesidades presupuestarias o a los tiempos electorales. Una línea de Alta Velocidad es una cadena de precisión absoluta. Al soldar carril nuevo a hierro fatigado de 1992, Puente no está optimizando recursos; está jugando a la ruleta rusa con la fiabilidad de la red.

Decir que el ferrocarril vive "el mejor momento de su historia" mientras se producen accidentes como el de Adamuz es, además de una falta de respeto a los profesionales, una provocación al sentido común. No estamos ante una discrepancia semántica; estamos ante una negligencia política envuelta en papel de regalo.


Conclusión: Menos épica, más acero

España no necesita ministros que hagan equilibrismo con el diccionario. Necesita infraestructuras que garanticen que llegar a Sevilla no sea un acto de fe. Si la renovación no es total, no es integral; es un parche. Y un parche de 700 millones sigue siendo, por muy caro que se pague, una solución de segunda para ciudadanos que pagan billetes de primera.

Basta ya de literatura ferroviaria. El AVE no necesita adjetivos brillantes, necesita carriles que no hayan visto nacer a la generación millennial.

 


 

miércoles, 7 de enero de 2026

¿La vida o la libertad?

 

Hubo un tiempo en el que me retiré a un monasterio cisterciense. No para huir del mundo, sino para intentar comprenderlo. Una tarde, paseando en silencio junto al hermano Abdón, le lancé una pregunta aparentemente sencilla:
¿Qué es más importante, la vida o la libertad?

El hermano caminó unos metros antes de responder:
Piensa que ha habido personas, ejércitos y países enteros que han sacrificado su vida por su libertad.

Días después, ya de vuelta en casa, repetí la pregunta a mi padre durante el café de media tarde. Apoyó los brazos en las rodillas, bajó la cabeza durante unos segundos y respondió sin dudar:
La libertad.


Dos respuestas idénticas desde mundos opuestos. Pero entonces surge la pregunta incómoda:
¿De qué libertad estamos hablando hoy?

La libertad como arma política

En nuestros días, la palabra libertad se ha vaciado de contenido y se ha llenado de intención. Cada líder la moldea a su conveniencia.

Para algunos, es soberanía. Para otros, justicia social. Para otros, orden. Para otros, lealtad al Estado. Todos la pronuncian. Pocos la practican.

Y en España no somos una excepción.

Pedro Sánchez insiste en que sigue gobernando “por el bien de los españoles”. Lo hace mientras su entorno político se ve salpicado por casos de corrupción, mientras su gobierno muestra una preocupante incapacidad de
gestión y mientras depende de alianzas cada vez más incómodas y alarmantes. Aun así, se presenta como el último dique frente al mal, como si su permanencia en el poder fuera una necesidad moral y no una decisión política.

El relato es conocido: él o el caos, él o la ultraderecha, él o el retroceso democrático. Un discurso que no apela a la libertad del ciudadano, sino a su miedo.

Cuando el poder se confunde con salvación

Aquí es donde la pregunta se vuelve peligrosa:
¿en qué momento un presidente empieza a creerse imprescindible?
¿En qué punto gobernar “por el bien común” se transforma en gobernar a pesar del bien común?

La historia está llena de líderes que comenzaron creyéndose salvadores y terminaron comportándose como caudillos. No hace falta uniforme ni discursos grandilocuentes: basta con convencer a la población de que sin ti no hay alternativa.

Y cuando eso ocurre, la libertad deja de ser un derecho y se convierte en una concesión.


Mi idea de libertad

Para mí, la libertad no es un lema de campaña ni una excusa para perpetuarse en el poder.
La libertad es vivir en paz dentro de un Estado de bienestar, sin que ningún poder político, económico o ideológico invada la vida de las personas.
Es trabajar, prosperar, vivir con dignidad.
Es educar a tus hijos sin miedo y poder imaginar para ellos un futuro mejor.

La libertad no es elegir entre bandos enfrentados artificialmente.
No es aceptar al “menos malo”.
No es callar por miedo a que venga algo peor.

Porque una vida sin libertad acaba siendo solo supervivencia.
Y una sociedad que se conforma con sobrevivir, tarde o temprano, deja de vivir.

miércoles, 8 de octubre de 2025

Sánchez, el sistema de coordenadas entero.

 


Pensemos y dejemos de ser pensados.

Sánchez, al que yo – particularmente – llamo “el ocupa de la Moncloa” es más que eso. Me resulta un sutil defraudador o secuestrador de la Constitución Española.


Son varios los casos que a diario vemos en periódicos, tertulias, radio, TV e internet: el caso Begoña, el Hermano del Presidente del Gobierno, Cerdán, Ábalos, Delcy Rodríguez, Pegasus, el fiscal general del Estado; y otros tantos más que voy a obviar.

Entiendo que sin Pedro II “el mentiroso” en el poder, ninguno de ellos se habría dado. Personalmente, me hago una pregunta:  ¿Sánchez es el mcd, mcm o es el centro de todos estos escándalos?

Sin duda, un juego de palabras interesantes, con carga política, y no falto de ironía.

 

¿Qué tienen en común estos casos?

 Todos estos casos, en mayor o menor medida, han generado, y generan, controversia en la opinión pública y han estado, y están, conectados con el entorno del PSOE o del Gobierno de Pedro Sánchez. Veamos:

Begoña Gómez: Investigada por presunta corrupción o tráfico de influencias. Esposa de Pedro Sánchez. Caso muy mediático.

David Sánchez, hermano de Pedro Sánchez: También en el foco por supuestas irregularidades en su cargo público.

Santos Cerdán: Mano derecha de Sánchez en el PSOE. Implicado en operaciones internas y relaciones con otras fuerzas políticas, como Bildu o Junts.

José Luis Ábalos: Exministro y Secretario de Organización del PSOE. Caso "Koldo" lo salpica indirectamente por su exasesor.

Delcy Rodríguez: Vicepresidenta de Venezuela que se reunió en Barajas con Ábalos. Se habló de violación de sanciones internacionales.

Pegasus: Escándalo de espionaje. El móvil de Sánchez también fue espiado, lo cual lo pone en una posición de víctima, pero el uso del software por parte del CNI también está bajo sospecha.

Fiscal General del Estado (Álvaro García Ortiz): Cuestionado por su cercanía al Ejecutivo. Se ha debatido mucho sobre su imparcialidad.

 

¿Sánchez es el mcd, el mcm o el centro de todo?

Si lo vemos como el mcd (máximo común divisor), sería el "denominador común" en todos estos casos: es decir, el factor que conecta todos estos escándalos. Desde esta perspectiva, Sánchez sería el vínculo político o institucional que une a todos los implicados.

Si lo analizamos como el mcm (mínimo común múltiplo), eso podría interpretarse como que todos estos casos lo alcanzan a él, o que él termina siendo la figura política a la que todos los escándalos acaban apuntando o afectando, directa o indirectamente.

¿Y si fuese el centro de todo?, estaríamos hablando no ya de un vínculo indirecto o circunstancial, sino de que él es el epicentro, el eje desde el que se articulan o se protegen ciertas tramas, decisiones, o figuras.

 

¿Qué se puede afirmar con rigor?

En términos objetivos, no hay pruebas que vinculen directamente a Pedro Sánchez con actos delictivos en ninguno de estos casos (al menos hasta ahora).

Sin embargo, desde una óptica política natural y narrativa, sí que se puede afirmar que todos estos casos debilitan o erosionan la imagen del Gobierno y del propio Sánchez, porque involucran a su entorno más cercano: familia, ministros, asesores, y aliados judiciales o diplomáticos.

También es cierto que la respuesta institucional de Moncloa y del PSOE en muchos de estos casos ha sido percibida por sectores críticos como tardía, opaca o defensiva, lo que alimenta la sospecha de que se intenta proteger algo o a alguien.

 

Entonces... ¿cuál es la respuesta?

Irónicamente hablando, o no tan irónicamente, podríamos decir que:

Pedro Sánchez no es el mcd ni el mcm, es más bien el común denominador constante en una ecuación política donde cada incógnita tiene nombre propio, pero el resultado siempre termina afectando al Gobierno que él encabeza.

O más directo:

Sánchez no es solo el centro de gravedad, es el sistema de coordenadas entero.


                                                                                De PolíticaTM


jueves, 17 de julio de 2025

Frente a Malandar.

Hace tiempo que no encuentro una conversación inteligente, la serenidad de una charla amable, aliñada de candidez y sensibilidad. Para ello tengo que acudir a los amigos íntimos de siempre. Unos se marchan – cambian de espacios y modus de vida –, otros viajan a un horizonte eterno, y con algún que otro maestro la memoria ya juega con él.

Yo soy de aquellos que estudiaron la FP2, ¿y sabéis lo que siempre eché en falta en mi vida?: latín, filosofía, ética... Fueron carencias que de modo artesanal fui introduciendo a lo largo de mi vida, gracias al Trivium y al Quatrivium, al que algunos “hermanos” me condujeron. La moral ya venía aprendida.

No son meras asignaturas. El conocimiento del latín y griego dan profundidad de comprensión en muchos estudios; te facilitan y resuelven muchas dudas.

La filosofía y la ética, te ayudan a razonar, a comprender el mundo y a los demás; te motivan la responsabilidad y la cualidad de ser un buen ciudadano.

Hoy echo en falta tantas cosas en esta sociedad, que a veces tengo que realizar verdaderos actos de contrición por mi repulsa hacia ella, a su aborregamiento, su falta de raciocinio, responsabilidad y ética.

Nos hemos dejado adoctrinar por aquellos que expelían heces contra el adoctrinamiento de las religiones, ellos ahora hacen lo mismo. Y la sociedad, los sigue. ¿Era Marx el que decía que la religión era el opio del pueblo? El tiempo ha demostrado que la sociedad grita su deseo de esclavitud a esa droga u opio, sea de la naturaleza que sea.

Hoy mi mejor amigo (1) me ha dicho – esto se acaba, no llego a final de año.


Con el Alma puesta frente a la playa de malandar, donde el Baetis se entrega a su eterna amante la mar; nada de lo humano me es ajeno.




(foto tomada en el verano del 2016, con un triste smartphone)

(1) El amigo en referencia, era mi padre.

viernes, 7 de marzo de 2025

Con todo su simbolismo

 

Mi árbol preferido, desde pequeño, por su robustez fue el Quercus Ilex. Con el tiempo conocí la acacia y descansé en ella, ahora puedo decir que me es conocida.

Bajo su sombra encontré la claridad de mis ideas y una seguridad no conocida antes. Al abrazarla sentí pureza, y volví a la ingenuidad de mi infancia; me sentí inocente de todo pecado y culpabilidades.

Aprendí a doblegar pasiones y alejarme de las corruptelas y los corruptos, aunque fuesen queridos. Trabajé y trabajo en la esencia de mis valores. En cuanto a los vicios y los egos...; ahí ando, en la lucha, venciendo día a día.

Bajo su sombra muere toda ignorancia y fluye el discernimiento. En mí se acentuó -o quizás nació- el pensamiento crítico; la vida se abrió al discernimiento y la razón.

Pocos saben que un día conocí la muerte y fui invitado a la resurrección para la vida futura .·.

miércoles, 1 de noviembre de 2023

De refinadores a Don Juan Tenorio.

Paseando por esta plaza donde en antaño abundaban los refinadores de cuero, hoy despierta en mi memoria para conmemorar estos días momentos del Tenorio. Disculpad los lítotes, no en vano, cercana está la Posada del Laurel. Y sin temerle a los diablos con guardapiés, pongamos rumbo a ella sin olvidar que el más truhan puede alcanzar la salvación, en un punto de contrición, de los brazos del amor.

Permitidme, pues parafrasear y hacer notoria memoria de aquellos lances y encuentros entre callejuelas estrechas, sinuosas y oscuras. ¡Por Don Juan!


¡Cuál gritan esos malditos!
Pero, ¡mal rayo me parta
si en concluyendo la carta
no pagan caros sus gritos!

[...]

Por donde quiera que fui,
la razón atropellé,
la virtud escarnecí,
a la justicia burlé,
y a las mujeres vendí.
Yo a las cabañas bajé,
yo a los palacios subí,
yo los claustros escalé,
y en todas partes dejé
memoria amarga de mí.

[...]

Llamé al cielo, y no me oyó.
Mas, si sus puertas me cierra,
de mis pasos en la Tierra,
responda el cielo, y no yo.

[...]

¡Clemente Dios, gloria a Ti!
Mañana a los sevillanos
aterrará el creer que a manos
de mis víctimas caí.
Mas es justo: quede aquí
al universo notorio
que, pues me abre el purgatorio
un punto de penitencia,
es el Dios de la clemencia
el Dios de Don Juan Tenorio.



1 de noviembre de 2023 (día de todos los santos)

sábado, 18 de junio de 2022

El bolsillo rentable del Ecologísmo.

 

Recuerdo cuando Al Gore, aquel Demócrata Atari, dejó de ser vicepresidente de Bill Clinton. El más verde de los congresistas se dedicó a las charlas por palabras – muy suculentas, por cierto –  y fundó “Generation Investment Management”, “The Alliance for Climate Protection” y “Kleiner Perkins Caufield & Byers”. Por aquel entonces, le bastó la campaña “We” y lanzar una verdad incómoda, una verdad a medias, para captar la atención de millones de personas, y de pasó institucionalizar y defender los subsidios a las tecnologías de energía verde en las que él mismo tiene grandes inversiones.

Que estamos en un cambio climático, nadie lo niega. Lo que se obvia es que es un proceso natural, que ya ha pasado el planeta en el que estamos. El fenómeno de las glaciaciones es parte de nuestro soporte terrestre. Hace más de 12.000 años dejamos el periodo frío y vamos hacia un cambio. Que el CO2 que los humanos expelimos a la atmósfera acelera este proceso, eso es evidente. Aunque también es cierto que el planeta ha padecido, sufrido o disfrutado de ocho glaciaciones – sin que el ser humano tuviese que ver nada en ello – y estamos en noveno evento glaciar. El clima que se ha desarrollado en cada una de esas glaciaciones o tapas glaciales varía alternativamente entre glaciar e interglaciar. Actualmente estamos en un periodo interglaciar que comenzó hace 10.000 años (antes de la utilización de los combustibles fósiles) de forma coherente.

De lo que debemos ser conscientes es que no sólo afecta el cambio – natural o artificial – en la atmósfera para el progreso este proceso de cambio climático, también influyen otros aspectos como las variaciones cíclicas de la órbita de la Tierra alrededor del Sol, las radiaciones galácticas, los cambios en la actividad solar o el vulcanismo, entre otros tantos. Un ejemplo claro es el ciclo volcánico de La Palma. En sus primeros 60 días expulsó más CO2 a la atmósfera que toda la UE en el 2019.

 

Nadie nos explicó cómo ni por qué en abril del 2011 el agujero de la capa de ozono sobre el polo norte se cerró. En ese momento, la industria verde fiel a Al Gore y los movimientos medioambientales callaron la noticia y las explicaciones. ¿Interesaba?, ¿o el silencio era el mejor aliado?

 

En 2018 la NASA pudo demostrar que el agujero de ozono en la zona ártica se había reducido un 20% respecto a 2005, y en 2019 presentó su tamaño más pequeño conocido. Y todo esto sin una política efectiva, consistente, realista y comprometida a nivel mundial.

 

A pesar de sustituir los clorofluorocarbonos o HFC (gases industriales) por hidroclorofluorocarbonos (HCFC), y el parón en la actividad en el 2020 – debido al Covid19 – en agosto el agujero ártico comenzó a crecer hasta alcanzar los 24.000.000 de km2. El motivo fue el frío tan intenso en la capa de ozono, debido al invierno austral.

 

Para sustituir HFC por HCFC permitimos que los distintos países occidentales nos dictasen un precio, el famoso impuesto del CO2 que supuestamente alimenta a toda esa industria “verde” que sufraga, por ejemplo, el gas que se compra a Rusia y Argelia, o el carbón que hemos dejado de extraer en España y que se compra a Marruecos.

 

Mientras que los gobiernos verdes, progres y ecológicos nos conminan, con sus voces y la carestía energética, a consumir menos energía. Sin embargo, nadie piensa en localizar más la industria – en vez de globalizarla – esto traería consigo una fuerte reducción en transporte y una mayor industrialización ecológica, con la consiguiente creación de empleo local. En vez de usar y aplicar el impuesto verde del CO2, podríamos invertir el esfuerzo en un producto local, aunque más costoso, más adecuado a los estándares de calidad y medioambiente.


Producir en países asiáticos o en vía de desarrollo, es más barato – a pesar, paradójicamente del transporte –, pero eso no nos importa ecológicamente aunque ello conlleve explotación humana e infantil, y mayor contaminación o mayor ataque al medioambiente.

 

Mientras que al europeo medio se le expolia con impuestos ecológicos, países como China aumentan su producción de CO2 en valores absolutos y porcentuales, sin ningún tipo de apremio. Un dato interesante es que todo el esfuerzo que hace la UE por reducir las emisiones, sólo supone un 8% del grueso mundial. China produciendo casi 54 veces más C02 que España se toma y arroga la libertad de aumentar su producción contaminante.

 

Otra medida muy útil sería aparcar el uso de redes sociales, para dedicarnos a ser más social con quien tenemos al lado. Quizás seríamos más felices y haríamos a otros más felices. Estamos en la época del Smart Data, BI, IoT, y otras tantas nomenclaturas que nacieron al amparo de tus o nuestros datos y el Big Data. No hay red social que no capte nuestros gustos, hábitos, tendencias religiosas, políticas y de opinión. Datos que no sólo generan marketing y dinero, sino que son usados para alimentar un mayor consumo y máquinas de Inteligencia Artificial que decidirán por nosotros.

 

Un solo dato, alrededor de 3.810.000.000 de personas utilizan las redes sociales en el mundo (según el informe de DataReportal). Casi la mitad de la población mundial. El uso de RRSS se ha calculado en una media de 145 minutos por persona y día. El consumo medio de una Tablet, sin carga, es de 5,9W/h. 

De lo que debemos ser conscientes es que no sólo afecta el cambio – natural o artificial – en la atmósfera para el progreso este proceso de cambio climático, también influyen otros aspectos como las variaciones cíclicas de la órbita de la Tierra alrededor del Sol, las radiaciones galácticas, los cambios en la actividad solar o el vulcanismo, entre otros tantos. Un ejemplo claro es el ciclo volcánico de La Palma. En sus primeros 60 días expulsó más CO2 a la atmósfera que toda la UE en el 2019.

Nadie nos explicó cómo ni por qué en abril del 2011 el agujero de la capa de ozono sobre el polo norte se cerró. En ese momento, la industria verde fiel a Al Gore y los movimientos medioambientales callaron la noticia y las explicaciones. ¿Interesaba?, ¿o el silencio era el mejor aliado? 

En 2018 la NASA pudo demostrar que el agujero de ozono en la zona ártica se había reducido un 20% respecto a 2005, y en 2019 presentó su tamaño más pequeño conocido. Y todo esto sin una política efectiva, consistente, realista y comprometida a nivel mundial.

A pesar de sustituir los clorofluorocarbonos o HFC (gases industriales) por hidroclorofluorocarbonos (HCFC), y el parón en la actividad en el 2020 – debido al Covid19 – en agosto el agujero ártico comenzó a crecer hasta alcanzar los 24.000.000 de km2. El motivo fue el frío tan intenso en la capa de ozono, debido al invierno austral.

Para sustituir HFC por HCFC permitimos que los distintos países occidentales nos dictasen un precio, el famoso impuesto del CO2 que supuestamente alimenta a toda esa industria “verde” que sufraga, por ejemplo, el gas que se compra a Rusia y Argelia, o el carbón que hemos dejado de extraer en España y que se compra a Marruecos.

Mientras que los gobiernos verdes, progres y ecológicos nos conminan, con sus voces y la carestía energética, a consumir menos energía. Sin embargo, nadie piensa en localizar más la industria – en vez de globalizarla – esto traería consigo una fuerte reducción en transporte y una mayor industrialización ecológica, con la consiguiente creación de empleo local. En vez de usar y aplicar el impuesto verde del CO2, podríamos invertir el esfuerzo en un producto local, aunque más costoso, más adecuado a los estándares de calidad y medioambiente.

Producir en países asiáticos o en vía de desarrollo, es más barato – a pesar, paradójicamente del transporte –, pero eso no nos importa ecológicamente aunque ello conlleve explotación humana e infantil, y mayor contaminación o mayor ataque al medioambiente.

Mientras que al europeo medio se le expolia con impuestos ecológicos, países como China aumentan su producción de CO2 en valores absolutos y porcentuales, sin ningún tipo de apremio. Un dato interesante es que todo el esfuerzo que hace la UE por reducir las emisiones, sólo supone un 8% del grueso mundial. China produciendo casi 54 veces más C02 que España se toma y arroga la libertad de aumentar su producción contaminante.

Otra medida muy útil sería aparcar el uso de redes sociales, para dedicarnos a ser más social con quien tenemos al lado. Quizás seríamos más felices y haríamos a otros más felices. Estamos en la época del Smart Data, BI, IoT, y otras tantas nomenclaturas que nacieron al amparo de tus o nuestros datos y el Big Data. No hay red social que no capte nuestros gustos, hábitos, tendencias religiosas, políticas y de opinión. Datos que no sólo generan marketing y dinero, sino que son usados para alimentar un mayor consumo y máquinas de Inteligencia Artificial que decidirán por nosotros.

Un solo dato, alrededor de 3.810.000.000 de personas utilizan las redes sociales en el mundo (según el informe de DataReportal). Casi la mitad de la población mundial. El uso de RRSS se ha calculado en una media de 145 minutos por persona y día. El consumo medio de una Tablet, sin carga, es de 5,9W/h. 

9.204.960.000 = horas en redes sociales al día (2,416horas)

19.822.881.360kWh/año = 19.822.881,36 MWh

4.361.033.899,2 € (precio medio del MWh=220)

 

Ahora pensemos.

 

 

 

https://es.wikipedia.org/wiki/Al_Gore

https://es.wikipedia.org/wiki/Glaciaci%C3%B3n#Cambios_en_la_atm%C3%B3sfera_terrestre

https://www.france24.com/es/20190312-greta-thunberg-simbolo-ecologista-mundial

https://www.bbvaopenmind.com/ciencia/medioambiente/que-fue-de-el-agujero-de-la-capa-de-ozono/

https://datosmacro.expansion.com/energia-y-medio-ambiente/emisiones-co2

https://www.google.com/search?client=firefox-b-d&q=Porcentaje+co2+ue

https://es.statista.com/estadisticas/711610/ranking-mundial-de-los-principales-paises-emisores-de-gases-de-efecto-invernadero/

https://climatetrade.com/es/que-paises-son-los-mayores-contaminadores-de-carbono-del-mundo/