miércoles, 14 de abril de 2021

Llega la noche y tengo frío.

 

Llega la noche, sabéis ¿qué pasa? Que algunas noches vuelvo a ser aquel niño, aquel niño solitario, pareciese asocial a veces, otrora meditabundo que hablaba solo porque no tenía con quién hablar, las cosas de niños. Con una exorbitada fantasía de filigranas envidiables que aún hoy perdura.

 

Una tartamudez venida, provocada – decían algunos –, una timidez excesiva o este niño es un viejo – según otros –; sólo los paseos con mi abuelo o el laboreo en el corral con él, me salvaban de aquel ostracismo. Alguien a quien preguntar, alguien quien respondía más alto que mi entendimiento, alguien quien alimentaba el alma.

 


A veces, me busco dentro, para hablar conmigo, como antes hacía, en la soledad deseada viendo llegar la que no quiero. Ahora, hablo con vosotros.

 

Cloto sigue hilando – déjalo ya –. Laquésis midió en el inicio y sigue calibrando, no le encuentro el sentido. Átropos, con las tijeras en la siniestra – haz tu trabajo de una vez. ¡Oh diosas de la Noche!, sed dulces conmigo.

 

Ya os dejo en paz, buenas noches. Gracias.


sábado, 10 de abril de 2021

A veces veo fascistas. ¿Fascismo o el retrato del político actual?

 



La derecha fascista brota nuevamente en España y hay que frenarla. Este es el mensaje que hoy, la izquierda lanza para atemorizar a la sociedad; y lo hace cuando es consciente de su incapacidad creativa, innovadora o cuando no sabe ofrecer una propuesta de valor que atraiga al voto. El fascismo no es inherente de la derecha. Hay un ejemplo muy didáctico para comprenderlo:

 

Winston Churchill, conservador y liberal combatió a la Alemania nazi y fascista de Adolf Hilter. El NSDAP, el partido de Hitler era el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán.

 


El fascismo fue un sistema de régimen político del siglo XX que nació, habitualmente entre la alta burguesía, en contraposición a una revolución, para hacer la contrarrevolución. Por esta razón misma PODEMOS tilda de fascista a VOX. El partido de Pablo Iglesias, alejado de un sentido demócrata y más atado a una teoría rupturista, comunista y revolucionaria, ve en VOX su antítesis, por eso lo tilda de fascista, por simple miedo. 


La izquierda extrema y radical que representa PODEMOS tiene un problema de concepto y de identidad, quizás debido al etéreo, mesiánico y personalísimo (que rima con generalísimo) planteamiento político de su líder. Llaman fascista a cualquiera y cualquier idea que se posiciones a la derecha de ella y que le presente oposición. Circunscriben el término fascista a la simplicidad política. El fascismo no es sólo un sistema de régimen político, es además una actitud política y psicológica.


El fascismo se identifica con el autoritarismo – actitud autoritaria – es antidemocrático, supremacista y racista o de pureza racial; es posible que llegue a ser de una naturaleza corporativa e incluso exalte el nacionalismo o trasfigure el término nación. Ejemplos de sesgos, componentes o comportamientos del fascismo y/o nazismo que vemos en nuestros días son:


-        La diferenciación insistente que usaba Xabier Arzalluz, para atraer el orgullo vasco como una “raza pura” – con su Rh negativo – proveniente de los cromañones fue tildada, en ocasiones, de racista.

-        La prevalencia y superioridad, como pueblo, que algunos líderes han inculcado en la sociedad catalana, como es el caso de Pujol, Puigdemont o Torra. No en vano, sería el actual Presidente del Ejecutivo – Pedro Sánchez – quien manifestó, aludiendo al presidente catalán (Joaquim Torra): “no es ni más ni menos que el Jean-Marie Le Pen de la política española

-        El cesarismo.  Cuando alguien gobierna con poder total, sin división de poderes. No confundir con la mayoría absoluta democrática dentro de un parlamento. Un gobierno con mayoría absoluta, sometido al resto de poderes del Estado entra en los cánones del juego democrático. Sin embargo, cuando es un poder el que controla, domina o influye sistemáticamente en la voluntad del resto de los poderes del Estado, se convierte en un régimen parecido al que vivimos durante algo más de 36 años en España con Franco. Por eso es tan peligroso que en democracia se pierdan las divisiones de poderes, como está ocurriendo actualmente en la política española, de la mano del gobierno que forman socialistas y los radicales de extrema izquierda.

-        La falta de diálogo político y la aniquilación del contrario, desde el poder, con falsedades creadas y como estrategia de Estado. Eso es fascismo en su máxima potencia.

-        El populismo exacerbado, comprando voluntades desde una programación neurolingüística. Tarea que hoy hacen todos los partidos; incluso algunos se apoyan en las teorías de la propaganda nazi de Goebbels.

-        El control de la prensa, la propaganda de Estado y el nepotismo.

-        Y otros tantos sesgos más que llegarían a dar miedo.

 

 


Conocidos algunos aspectos de fascismo, analicemos de forma sucinta a PODEMOS, sus líderes y actitudes.

1.    Si nos damos cuenta, voces de PODEMOS como Echenique o el propio Pablo Iglesias hablan de patria o patriotismo, dando una definición alejada de la habitual, distorsionando y adaptándola en exclusiva a “su verdad” o intereses. El tema nacional o de integridad territorial lo desvirtúan rompiendo con lo establecido constitucionalmente, abriendo escenarios no constitucionales. Recordemos que la Constitución existe para garantiza la convivencia democrática dentro de las reglas establecidas en la Carta Magna.

2.    El concepto político de PODEMOS no es democrático, es revolucionario y asamblearista, pero no democrático. El líder de PODEMOS no aboga por el concepto “la soberanía reside en el pueblo”, sino en hacer y deshacer a su antojo e idea feliz, usando para ello la propaganda, antes que la educación que lleva al raciocinio, con el fin de someter las voluntades. El gobierno que ha formado junto a PSOE es de los más opacos que han existido en la actual democracia española. Y eso se aleja de la democracia, nos recuerda más a otros regímenes.

3.    Es revolucionario, por su talante comunista. Recordemos que el comunismo no es demócrata, es totalitario. Es más, en septiembre de 2019 la UE condenó, bajo una resolución, los crímenes realizados por los regímenes totalitarios como el nazi y el comunista. El genocidio comunista de la URSS, fue muy superior al realizado por el nacismo.

4.    El líder de PODEMOS, defiende un concepto violento de la política que él denomina “política masculina”, muy alejado de la palabra, el parlamento y la negociación. Incluso ha llegado a coquetear y reconocer motivaciones de ETA (asesinos a sueldo y terroristas), para justificar su lucha que, recordemos, fue a sangre y fuego. Incluso, como tentáculo suyo, ha impuesto a un secretario de Estado – Enrique Santiago – quien ha manifestado públicamente su deseo, si se dan las condiciones, de “ir a por el Jefe del Estado”; otro ejemplo de la violencia de PODEMOS y sus partidos satélites.

5.    Cuando Pablo Iglesias conjuga el verbo negociar no es para hacerlo con aquellos que piensan distinto a él, sino para confabular con aquellos que buscan la ruptura del actual Estado constitucional, caso Eh-Bildu, ERC, y otros. Un deseo reconocido por el propio Iglesias es acabar con el régimen constitucional y democrático del 78, para imponer un sistema propio, el suyo – el válido –, muy cercano a una “democracia autoritaria”, como Venezuela y afines.

6.    Conocido es el desprecio – de Pablo Iglesias Turrión – hacia nuestra Constitución y democracia al atacar, desde el propio Gobierno a las instituciones del Estado. Incluso impone y dicta, a dedo – a modo de jerarquía perpetua como Cuba, Venezuela o Bolivia –, al Presidente del Gobierno quienes deben “heredar” sus funciones (nepotismo).

7.    Durante su permanencia en el Gobierno de España ha utilizado un tono beligerante, de matón de barrio, un tanto chulesco, rozando la golfería; incapacitado para la gestión (como le ocurría a Lenin) y un tanto vago (por lo manifestado por algún ministro del mismo Gobierno) y ajeno a la realidad social. Haciendo prevalecer su ideología propia, a las realidades y necesidades de la sociedad.

8.    El ataque constante de PODEMOS a la prensa, a la que no le gusta al líder de la extrema izquierda radical, y la tendencia a controlar los medios.




Estas imposiciones desde el poder, muy a pesar de lo que muchos digan, tienen sesgos fascistas. El fascismo es una actitud y psicología que cualquiera puede imprimir e imponer en un gobierno – por muy democrático que uno se autodenomine – si no es capaz de respetar al adversario, la separación de poderes, el tono negociador y constructivo de la democracia, la transparencia, honor y la verdad por encima de siglas e intereses partidistas.

 

Parafraseando a Haley Joel Osment, en la película El Sexto Sentido: “A veces veo fascistas”.

 

                                                                                                         De PolíticaTM

 


domingo, 7 de febrero de 2021

Mis dudas sobre la vacuna del Covid19

 



A ver si lo he entendido bien. Nos dicen que la vacuna es la solución a la pandemia del Covid19, ¿verdad? Hasta ahí todo entendido, ¿cierto? Me lo creo porque salen muchos políticos diciendo eso, periodistas de saldo que saben de todo, y muchos contertulios “chupa cámaras” que dicen ser expertos en esto y seguramente saben más que yo. Lo que me preocupa es que lo diga Fernando Simón y Pedro Sánchez. Ahí ya comienzo a dudar, tengo un 95% de probabilidades de que me estén mintiendo.

Una vacuna es, si no me equivoco,  un preparado que se consigue con el agente, debilitado o muerto, causante de la enfermedad, para estimular nuestro sistema inmunológico y crear anticuerpos. Sin embargo ahora, la vacuna del Covid19 está realizada bajo una nueva tecnología, donde no se introduce el patógeno atenuado o parte de él, sino unas instrucciones para que nuestro propio organismo cree el antígeno.

La vacuna está preparada para que no enfermemos, lo que no significa que no nos contagiemos. Entonces, ¿aun vacunados, podríamos ser transmisores, podríamos ser asintomáticos? Pues,  ¡sorpresa!, la OMS no tiene respuesta a esto. Lo veremos con el tiempo.

Bien. Creo que lo voy comprendiendo. Pero no sé qué nos están vendiendo, entonces.

Ahora quieren sacar un carnet o pasaporte para garantizar que estamos vacunados – vamos

como las cartillas de vacunas de toda la vida –, y nos venden esto como una novedad.

La novedad está en que con ese carnet o certificado de estar vacunados podemos viajar, acudir a eventos, campos de fútbol, cines, etc., pero… ¿aun habiéndonos contagiado, sin síntomas, y con la posibilidad de transmitir la enfermedad allá donde vayamos? Porque al parecer cabe la posibilidad de estar vacunados, contraer la enfermedad y que no nos afecte, por el hecho de estar vacunados.

Necesito que alguien me explique eso del carnet. Y la tranquilidad que nos están vendiendo con la vacuna. Recuerdo a sus señorías que estamos entregando libertades fundamentales, nuestros negocios y economías por una falsa seguridad que no nos explican; o cuando menos nos dejan dudas razonables.

Por cierto, ¿cuánto dura el efecto de la vacuna?

 

                                                                                                         De PolíticaTM



El insostenible Estado de las Autonomías y el decadente sistema productivo español

 


Quizás el título correcto hubiese sido: "El decadente Estado de las Autonosuyas y el insostenible sistema productivo español". Es paradójico que algunos griten contra la monarquía, cuando vivimos en reinos de taifas. 

A parte de las viscerales y enfermizas razones históricas de algunas regiones, la razón del 
Estado de las Autonomías fue el acercamiento de la Administración al ciudadano, y todo basado en el concepto autonómico de la II República.

La crisis económico-sanitaria actual ha dejado al descubierto y la luz pública la ineficacia de un estado autonómico. En cuestión de sanidad, muchos han abogado por devolver esta competencia al Estado, quién por cobardía política y partidista se ha lavado las manos para curarse de culpas y se ha sacado de la chistera: la cogobernanza. 17 autonomías con 17 medidas distintas que hacen diferentes a los ciudadanos ante una misma ley o Real Decreto, y ante un mismo problema.


El sistema vejatorio que algunos independentistas practican – con la aquiescencia de los gobiernos de turno – hacia la educación en lengua española (erróneamente llamada castellano) y su adicción a reescribir la historia de forma perversa, deja de manifiesto el peligro de mantener una educación en manos de fanáticos. Del mismo modo se ha demostrado la parcialidad política con el sistema penitenciario, competencia ésta que debiera ser rescatada por Estado. Pero el gobierno actual – que a veces se antoja hasta corrupto – no sólo no la rescata sino que las negocia con otras comunidades, cuyos partidos representativos obligan bajo amenazas su transferencia.

El nivel de digitalización de la Administración Pública ya es considerablemente alto y puede incrementarse aún más. Y si a esto le añadimos que con la pandemia hemos aprendido a no acudir a las oficinas públicas, que la mayor parte de las gestiones y trámites pueden realizarse telemáticamente, ¿qué sentido tiene mantener una Administración tan extensa? 

Aunque políticamente, hoy por hoy, es inviable la vuelta a un Estado centralizado, debido a la disparidad entre partidos e intereses de siglas, la propia UE, en varias ocasiones, ha dejado clara su preocupación por el alto coste público que conllevan las autonomías en España.

Cualquier país que aspire a ser eficiente y sostenible, es difícil que pueda mantener a un sector público que significa algo más del 13% de su población empleada con un salario superior al 49,7% que el del sector privado. Pero claro, siempre es bueno que existan niños chicos a los que culpar, culpemos pues a las pensiones.

¿Qué ocurriría en España, si en vez de ser cada vez más burocráticos y afincados al sector servicios, fluyésemos al sector productivo? ¿Y si abandonásemos el concepto autonómico de la II República, y nos adaptásemos al actual contexto europeo y de economía mundial?, ¿seríamos más eficientes?

En ocasiones hemos oído hablar a nuestros políticos de algo que ellos llaman cambio del sistema productivo, sin propuestas claras, ni resultados objetivos. Desde aquella reconversión industrial fallida, en manos de Felipe González, hasta el actual Gobierno del desgobierno que le cuesta sacar un Real Decreto sin errores o dualidades, nadie se ha atrevido.

Pues ya es hora de hacerlo, y aquí tengo que dale la razón – muy a pesar mío – al actual ministro de Consumo, si no queremos seguir siendo el país de los desperdicios. Dónde Europa y otros nos ven como el lugar ideal para sus vacaciones y pasar una jubilación perfecta a precio de saldo. Es el momento de dejar de ser lacayos al servicio de una Europa industrializada.


                                                                                                                         De PolíticaTM


martes, 26 de enero de 2021

De la demagogia a la democracia.


Siento deciros que la democracia que nos enseñaron hace unas décadas, ha muerto.

Cuando un político miente, podemos calificar el hecho de deleznable; sin embargo, el único culpable es quien lo consiente. Y si se consiente, se prostituye la democracia.

En democracia, cuando otorgamos el poder mediante representación parlamentaria, con nuestro voto, lo hacemos en base a unas premisas o promesas previas. Cuando éstas son traicionadas se pierde el efecto de otorgamiento, ya que el voto es otorgado no por gracia dada, sino para realizar unas tareas específicas y no para tener impunidad y ejercer el poder con otros fines; si fuere así, estaríamos ante una dictadura de tiempo acordado. Y si el político sigue en el poder, a ese esperpento no puede llamársele ejercer el poder otorgado o democracia, sino usurpación de poder, tomar el poder por la fuerza del engaño.

El político o partido divulga en campaña electoral, promete, publicita y cacarea unas acciones – como garantía – para obtener los votos. Se conjura en una empresa con beneficio social. De hecho, los partidos – para su credibilidad –, debieran presentar un proyecto que demuestre cómo van a conseguir los objetivos, metas o sueños que venden. Si no mantuviere lo prometido, en tiempo y forma, su incumplimiento debiera ser catalogado como publicidad engañosa.




Al igual que cuando compramos una vivienda bajo plano, existen unas medidas, unos tiempos, una memoria de calidades y unas garantías aseguradas bajo póliza; del mismo modo en la acción política debieran ser exigibles muchos indicadores o KPIs. La vivienda tiene una influencias muy acusa en nuestra vida a corto, medio y largo plazo; la acción política puede desarrollar tanto un beneficio como un lastre de alto impacto para el devenir de nuestro futuro a corto, medio y largo plazo también.

¿Por qué no consideramos como publicidad engañosa las promesas electorales que luego no son cumplidas, o se convierten en acciones políticas contrarias a las promesas que nos vendieron?

La publicidad engañosa está regulada en nuestro código penal en el artículo 282, con penas de prisión de 6 a 12 meses. El resquicio legal del que se aprovecha la industria política es que este concepto está reservado a comerciantes o fabricantes. Pues bien, ellos, los políticos, son fabricantes de ideas e ideologías que luego venden al Pueblo a precio de voto. A eso se le llama vender o comerciar. Porque el voto genera escaños, y estos en base a su representación suponen unas cuantías dinerarias que se ejecutan en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) a cargo del erario público.


Los seres humanos nacemos libres y no podemos someternos a un voto ultrajado por la mentira, el engaño o la manipulación. Cierto es que la llegada al poder descubre muchas circunstancias o elementos inesperados; en este caso es obligación del político de turno exponer públicamente los imponderables y las correcciones necesarias, y si fuere preciso convocar nuevas elecciones. De lo contrario estaríamos ante una estafa política o fraude democrático. Recordemos las continuas negaciones de Rodríguez Zapatero, ante las evidencias de crisis, y aquellos brotes verdes que sólo veía él en las macetas de la Moncloa. Las consecuencias de su irresponsabilidad, la padecimos muchos. 

Desde mi punto de vista, también suena a estafa las promesas que se realizan de forma electoral, sin conocimiento de la maquinaria a usar, o peor aún con la certeza que no se va a poder cumplir, como en ocasiones han hecho líderes de tres al cuarto que despuntan por su populismo, ineficacia o peligrosidad para la integridad del Estado. 


Siendo el pueblo soberano, es el único capacitado para destituir al político o grupo político, con el ejercicio democrático o por la fuerza. Al perderse la relación entre promesa y otorgamiento se rompe la vinculación de permanencia, valorada por 4 años. Por eso es importante  que los ciudadanos exijamos planes de acción o proyectos – con sus tiempos, métodos, responsabilidades, resultados y medidas , en vez de promesas vacías. Quizás sea necesario inventar una nueva profesión, la de abofeteador de tontos.


                                                                                                                                  De PolíticaTM

sábado, 2 de enero de 2021

El último senderismo

 

 

Errores de la vida. Siempre dije que mi primer senderismo – cuando aún éste no estaba normalizado por nuestra legislación – lo realice durante el puente del uno de mayo del 92. Recuerdo que tardamos algo más de dos días en cubrir el trayecto entre Almadén de la Plata y el pantano del Pintado. Me sentí orgulloso de ello, fue mi primer trazado y organización de un evento de envergadura. Caminos, arroyos, vados, cortados, buitreras, montes y otros hitos fueron medidos en aquel mapa.

 



El ego humano es así. Retrotrayendo la mente he sido consciente de mi error, mi primer senderismo lo realice en el verano de 1977 con mi padre, cuando contaba doce años. La vía pecuaria entre Castilblanco de los Arroyos y la ermita de San Benito fue una línea de vida marcada. Yo la acepté y la heredé. 

 


A aquella ermita acudí cuando me rebelé contra Dios, y cuando – suplicando perdón – volví a Él. Aprendí que siempre habrá un lugar para el refugio.

 


Hoy he vuelto a realizar, con mi padre, el mismo senderismo, “el último senderismo” juntos.

Ambos conocíamos el lugar, tuvimos los mismos sentimientos y apegos. Y conforme a su voluntad, todo fue justo y perfecto. 

 



Volveré.









miércoles, 4 de noviembre de 2020

La inutilidad del confinamiento, o la inutilidad política.



En el horizonte se vislumbra otro confinamiento. Eso es lo que al menos cacarean unos políticos mediocres, de un país mediocre.

No digo que el confinamiento fuese innecesario en marzo del 2020. Nos enfrentábamos a un virus procedente de China, de evolución, naturaleza y consecuencias desconocidas. Pero su uso indiscriminado, abusivo y sin razón, se me antoja ilegal, inmoral e incluso podríamos plantear el término delictivo (habría que estudiarlo). El confinamiento fue un método usado en la Edad Media para combatir plagas, epidemias y pandemias, cuando no se tenía idea de nada; en román paladín, ni zorra idea. Encalar las casas y quemar los enseres eran otras de las estrategias, espero que no se le ocurra a Fernando Simón – el de los chiste de enfermeras infecciosas –, o  al desbordado de Illa.

 

Hoy con los conocimientos y avances que existen, y con la logística y comunicación, a nuestros políticos y gestores – incluso a los “expertos televisivos” y otros que dicen estar colegiados – no se les ocurre otras medidas. Incluso tienen la desfachatez de engañarnos y mentirnos con el mismo método. El confinamiento por sí solo no es la solución.


Nada de esto tiene sentido. Se nos engaña con comités de expertos inexistentes, con índices o KPIs usados al antojo del político de turno; ahora valen las mascarillas, antes no; antes guantes sí, ahora no; distancia de seguridad exigida y reducción de aforos, pero nosotros nos vamos a fiesta y comilona con Pedro J. Ramirez; no viajes tú, pero yo sí…


Esta es la política que soportamos. Si siguiésemos el ejemplo del vicepresidente 2º del Gobierno – hacer política masculina – ¿qué se merecerían nuestros gobernantes?

No, pero que éstos se queden tranquilos, estamos lo suficiente aborregados, así que no los echaremos a patadas, ni vamos a expropiarle todo (como le gusta hacer a Pablo Iglesias).

En el mundo empresarial y de gestión hay un anglicismo, el Bechmarking que lo que viene a promulgar, en esencia, es seguir las buenas prácticas de los mejores, de los que tienen éxito.

Pues bien, tenemos el éxito y el ejemplo de China, ¿por qué no lo seguimos?:

1)    Confinamiento total.

2)    Cierre total de fronteras.

3)    Test masivo para toda la población.

4)    Confinamiento en hoteles hospitalizados.

5)    Controles continuos de la población y cualquier entrada al país.

 

China tardó 76 días aproximadamente en controlar la situación (población de 1.450.000.000 de habitantes). Nosotros estuvimos confinados 99 días.

Dicen algunos “expertillos legales” que las medidas de China serían cuestionables en la UE, por aquello de las libertades. Pero vamos a ver criaturita de Dios, si se nos ha confinado – nos han quitado derechos
fundamentales como la libre circulación y la elección de domicilio – con un simple y penoso estado de alarma; cuando en verdad sólo se puede hacer con el estado de excepción; ¡Y no ha habido ni un solo representante político que levantase la voz! ¿Para qué nos sirven los representantes políticos, si más que representarnos, representan a los intereses de sus partidos?

 

¡Y ahora nos quieren volver a confinar!

 

¿Se han cerrado o se van a cerrar fronteras?, ¿se van a controlas las entradas en España? ¿Se prevén hacen test masivos para toda la población?

Durante meses los hoteles han estado cerrados y a disposición gubernamental. ¿Han sido usados?, salvo raras excepciones, la respuesta es NO.

¿Sabéis a cuánto asciende el desastre económico español? 50.000.000.000€ (estos números son hasta agosto 2020, sólo de turismo).

Cada semana que la economía española está parada, nos cuesta 20.000.000.000€.

¿Sabéis cuánto cuesta las PCRs para toda la población española? 946.599.620€ (20€ cuesta cada PCR ha descendido un 56%), un 4,73% de lo que cuesta tener el país paralizado una semana.


A nivel empresarial y de gestión, la acción de nuestro Gobierno se calificaría como muy deficiente, rozando la desidia. A nivel humano, no voy a calificarlo. Mueren personas, se destrozan familias, economía, tejido empresarial y productivo. 

Juzguen ustedes.



                                                                                                                                                                                                                                                                                                        De PolíticaTM