jueves, 17 de julio de 2025

Frente a Malandar.

Hace tiempo que no encuentro una conversación inteligente, la serenidad de una charla amable, aliñada de candidez y sensibilidad. Para ello tengo que acudir a los amigos íntimos de siempre. Unos se marchan – cambian de espacios y modus de vida –, otros viajan a un horizonte eterno, y con algún que otro maestro la memoria ya juega con él.

Yo soy de aquellos que estudiaron la FP2, ¿y sabéis lo que siempre eché en falta en mi vida?: latín, filosofía, ética... Fueron carencias que de modo artesanal fui introduciendo a lo largo de mi vida, gracias al Trivium y al Quatrivium, al que algunos “hermanos” me condujeron. La moral ya venía aprendida.

No son meras asignaturas. El conocimiento del latín y griego dan profundidad de comprensión en muchos estudios; te facilitan y resuelven muchas dudas.

La filosofía y la ética, te ayudan a razonar, a comprender el mundo y a los demás; te motivan la responsabilidad y la cualidad de ser un buen ciudadano.

Hoy echo en falta tantas cosas en esta sociedad, que a veces tengo que realizar verdaderos actos de contrición por mi repulsa hacia ella, a su aborregamiento, su falta de raciocinio, responsabilidad y ética.

Nos hemos dejado adoctrinar por aquellos que expelían heces contra el adoctrinamiento de las religiones, ellos ahora hacen lo mismo. Y la sociedad, los sigue. ¿Era Marx el que decía que la religión era el opio del pueblo? El tiempo ha demostrado que la sociedad grita su deseo de esclavitud a esa droga u opio, sea de la naturaleza que sea.

Hoy mi mejor amigo (1) me ha dicho – esto se acaba, no llego a final de año.


Con el Alma puesta frente a la playa de malandar, donde el Baetis se entrega a su eterna amante la mar; nada de lo humano me es ajeno.




(foto tomada en el verano del 2016, con un triste smartphone)

(1) El amigo en referencia, era mi padre.

viernes, 7 de marzo de 2025

Con todo su simbolismo

 

Mi árbol preferido, desde pequeño, por su robustez fue el Quercus Ilex. Con el tiempo conocí la acacia y descansé en ella, ahora puedo decir que me es conocida.

Bajo su sombra encontré la claridad de mis ideas y una seguridad no conocida antes. Al abrazarla sentí pureza, y volví a la ingenuidad de mi infancia; me sentí inocente de todo pecado y culpabilidades.

Aprendí a doblegar pasiones y alejarme de las corruptelas y los corruptos, aunque fuesen queridos. Trabajé y trabajo en la esencia de mis valores. En cuanto a los vicios y los egos...; ahí ando, en la lucha, venciendo día a día.

Bajo su sombra muere toda ignorancia y fluye el discernimiento. En mí se acentuó -o quizás nació- el pensamiento crítico; la vida se abrió al discernimiento y la razón.

Pocos saben que un día conocí la muerte y fui invitado a la resurrección para la vida futura .·.

miércoles, 1 de noviembre de 2023

De refinadores a Don Juan Tenorio.

Paseando por esta plaza donde en antaño abundaban los refinadores de cuero, hoy despierta en mi memoria para conmemorar estos días momentos del Tenorio. Disculpad los lítotes, no en vano, cercana está la Posada del Laurel. Y sin temerle a los diablos con guardapiés, pongamos rumbo a ella sin olvidar que el más truhan puede alcanzar la salvación, en un punto de contrición, de los brazos del amor.

Permitidme, pues parafrasear y hacer notoria memoria de aquellos lances y encuentros entre callejuelas estrechas, sinuosas y oscuras. ¡Por Don Juan!


¡Cuál gritan esos malditos!
Pero, ¡mal rayo me parta
si en concluyendo la carta
no pagan caros sus gritos!

[...]

Por donde quiera que fui,
la razón atropellé,
la virtud escarnecí,
a la justicia burlé,
y a las mujeres vendí.
Yo a las cabañas bajé,
yo a los palacios subí,
yo los claustros escalé,
y en todas partes dejé
memoria amarga de mí.

[...]

Llamé al cielo, y no me oyó.
Mas, si sus puertas me cierra,
de mis pasos en la Tierra,
responda el cielo, y no yo.

[...]

¡Clemente Dios, gloria a Ti!
Mañana a los sevillanos
aterrará el creer que a manos
de mis víctimas caí.
Mas es justo: quede aquí
al universo notorio
que, pues me abre el purgatorio
un punto de penitencia,
es el Dios de la clemencia
el Dios de Don Juan Tenorio.



1 de noviembre de 2023 (día de todos los santos)

sábado, 18 de junio de 2022

El bolsillo rentable del Ecologísmo.

 

Recuerdo cuando Al Gore, aquel Demócrata Atari, dejó de ser vicepresidente de Bill Clinton. El más verde de los congresistas se dedicó a las charlas por palabras – muy suculentas, por cierto –  y fundó “Generation Investment Management”, “The Alliance for Climate Protection” y “Kleiner Perkins Caufield & Byers”. Por aquel entonces, le bastó la campaña “We” y lanzar una verdad incómoda, una verdad a medias, para captar la atención de millones de personas, y de pasó institucionalizar y defender los subsidios a las tecnologías de energía verde en las que él mismo tiene grandes inversiones.

Que estamos en un cambio climático, nadie lo niega. Lo que se obvia es que es un proceso natural, que ya ha pasado el planeta en el que estamos. El fenómeno de las glaciaciones es parte de nuestro soporte terrestre. Hace más de 12.000 años dejamos el periodo frío y vamos hacia un cambio. Que el CO2 que los humanos expelimos a la atmósfera acelera este proceso, eso es evidente. Aunque también es cierto que el planeta ha padecido, sufrido o disfrutado de ocho glaciaciones – sin que el ser humano tuviese que ver nada en ello – y estamos en noveno evento glaciar. El clima que se ha desarrollado en cada una de esas glaciaciones o tapas glaciales varía alternativamente entre glaciar e interglaciar. Actualmente estamos en un periodo interglaciar que comenzó hace 10.000 años (antes de la utilización de los combustibles fósiles) de forma coherente.

De lo que debemos ser conscientes es que no sólo afecta el cambio – natural o artificial – en la atmósfera para el progreso este proceso de cambio climático, también influyen otros aspectos como las variaciones cíclicas de la órbita de la Tierra alrededor del Sol, las radiaciones galácticas, los cambios en la actividad solar o el vulcanismo, entre otros tantos. Un ejemplo claro es el ciclo volcánico de La Palma. En sus primeros 60 días expulsó más CO2 a la atmósfera que toda la UE en el 2019.

 

Nadie nos explicó cómo ni por qué en abril del 2011 el agujero de la capa de ozono sobre el polo norte se cerró. En ese momento, la industria verde fiel a Al Gore y los movimientos medioambientales callaron la noticia y las explicaciones. ¿Interesaba?, ¿o el silencio era el mejor aliado?

 

En 2018 la NASA pudo demostrar que el agujero de ozono en la zona ártica se había reducido un 20% respecto a 2005, y en 2019 presentó su tamaño más pequeño conocido. Y todo esto sin una política efectiva, consistente, realista y comprometida a nivel mundial.

 

A pesar de sustituir los clorofluorocarbonos o HFC (gases industriales) por hidroclorofluorocarbonos (HCFC), y el parón en la actividad en el 2020 – debido al Covid19 – en agosto el agujero ártico comenzó a crecer hasta alcanzar los 24.000.000 de km2. El motivo fue el frío tan intenso en la capa de ozono, debido al invierno austral.

 

Para sustituir HFC por HCFC permitimos que los distintos países occidentales nos dictasen un precio, el famoso impuesto del CO2 que supuestamente alimenta a toda esa industria “verde” que sufraga, por ejemplo, el gas que se compra a Rusia y Argelia, o el carbón que hemos dejado de extraer en España y que se compra a Marruecos.

 

Mientras que los gobiernos verdes, progres y ecológicos nos conminan, con sus voces y la carestía energética, a consumir menos energía. Sin embargo, nadie piensa en localizar más la industria – en vez de globalizarla – esto traería consigo una fuerte reducción en transporte y una mayor industrialización ecológica, con la consiguiente creación de empleo local. En vez de usar y aplicar el impuesto verde del CO2, podríamos invertir el esfuerzo en un producto local, aunque más costoso, más adecuado a los estándares de calidad y medioambiente.


Producir en países asiáticos o en vía de desarrollo, es más barato – a pesar, paradójicamente del transporte –, pero eso no nos importa ecológicamente aunque ello conlleve explotación humana e infantil, y mayor contaminación o mayor ataque al medioambiente.

 

Mientras que al europeo medio se le expolia con impuestos ecológicos, países como China aumentan su producción de CO2 en valores absolutos y porcentuales, sin ningún tipo de apremio. Un dato interesante es que todo el esfuerzo que hace la UE por reducir las emisiones, sólo supone un 8% del grueso mundial. China produciendo casi 54 veces más C02 que España se toma y arroga la libertad de aumentar su producción contaminante.

 

Otra medida muy útil sería aparcar el uso de redes sociales, para dedicarnos a ser más social con quien tenemos al lado. Quizás seríamos más felices y haríamos a otros más felices. Estamos en la época del Smart Data, BI, IoT, y otras tantas nomenclaturas que nacieron al amparo de tus o nuestros datos y el Big Data. No hay red social que no capte nuestros gustos, hábitos, tendencias religiosas, políticas y de opinión. Datos que no sólo generan marketing y dinero, sino que son usados para alimentar un mayor consumo y máquinas de Inteligencia Artificial que decidirán por nosotros.

 

Un solo dato, alrededor de 3.810.000.000 de personas utilizan las redes sociales en el mundo (según el informe de DataReportal). Casi la mitad de la población mundial. El uso de RRSS se ha calculado en una media de 145 minutos por persona y día. El consumo medio de una Tablet, sin carga, es de 5,9W/h. 

De lo que debemos ser conscientes es que no sólo afecta el cambio – natural o artificial – en la atmósfera para el progreso este proceso de cambio climático, también influyen otros aspectos como las variaciones cíclicas de la órbita de la Tierra alrededor del Sol, las radiaciones galácticas, los cambios en la actividad solar o el vulcanismo, entre otros tantos. Un ejemplo claro es el ciclo volcánico de La Palma. En sus primeros 60 días expulsó más CO2 a la atmósfera que toda la UE en el 2019.

Nadie nos explicó cómo ni por qué en abril del 2011 el agujero de la capa de ozono sobre el polo norte se cerró. En ese momento, la industria verde fiel a Al Gore y los movimientos medioambientales callaron la noticia y las explicaciones. ¿Interesaba?, ¿o el silencio era el mejor aliado? 

En 2018 la NASA pudo demostrar que el agujero de ozono en la zona ártica se había reducido un 20% respecto a 2005, y en 2019 presentó su tamaño más pequeño conocido. Y todo esto sin una política efectiva, consistente, realista y comprometida a nivel mundial.

A pesar de sustituir los clorofluorocarbonos o HFC (gases industriales) por hidroclorofluorocarbonos (HCFC), y el parón en la actividad en el 2020 – debido al Covid19 – en agosto el agujero ártico comenzó a crecer hasta alcanzar los 24.000.000 de km2. El motivo fue el frío tan intenso en la capa de ozono, debido al invierno austral.

Para sustituir HFC por HCFC permitimos que los distintos países occidentales nos dictasen un precio, el famoso impuesto del CO2 que supuestamente alimenta a toda esa industria “verde” que sufraga, por ejemplo, el gas que se compra a Rusia y Argelia, o el carbón que hemos dejado de extraer en España y que se compra a Marruecos.

Mientras que los gobiernos verdes, progres y ecológicos nos conminan, con sus voces y la carestía energética, a consumir menos energía. Sin embargo, nadie piensa en localizar más la industria – en vez de globalizarla – esto traería consigo una fuerte reducción en transporte y una mayor industrialización ecológica, con la consiguiente creación de empleo local. En vez de usar y aplicar el impuesto verde del CO2, podríamos invertir el esfuerzo en un producto local, aunque más costoso, más adecuado a los estándares de calidad y medioambiente.

Producir en países asiáticos o en vía de desarrollo, es más barato – a pesar, paradójicamente del transporte –, pero eso no nos importa ecológicamente aunque ello conlleve explotación humana e infantil, y mayor contaminación o mayor ataque al medioambiente.

Mientras que al europeo medio se le expolia con impuestos ecológicos, países como China aumentan su producción de CO2 en valores absolutos y porcentuales, sin ningún tipo de apremio. Un dato interesante es que todo el esfuerzo que hace la UE por reducir las emisiones, sólo supone un 8% del grueso mundial. China produciendo casi 54 veces más C02 que España se toma y arroga la libertad de aumentar su producción contaminante.

Otra medida muy útil sería aparcar el uso de redes sociales, para dedicarnos a ser más social con quien tenemos al lado. Quizás seríamos más felices y haríamos a otros más felices. Estamos en la época del Smart Data, BI, IoT, y otras tantas nomenclaturas que nacieron al amparo de tus o nuestros datos y el Big Data. No hay red social que no capte nuestros gustos, hábitos, tendencias religiosas, políticas y de opinión. Datos que no sólo generan marketing y dinero, sino que son usados para alimentar un mayor consumo y máquinas de Inteligencia Artificial que decidirán por nosotros.

Un solo dato, alrededor de 3.810.000.000 de personas utilizan las redes sociales en el mundo (según el informe de DataReportal). Casi la mitad de la población mundial. El uso de RRSS se ha calculado en una media de 145 minutos por persona y día. El consumo medio de una Tablet, sin carga, es de 5,9W/h. 

9.204.960.000 = horas en redes sociales al día (2,416horas)

19.822.881.360kWh/año = 19.822.881,36 MWh

4.361.033.899,2 € (precio medio del MWh=220)

 

Ahora pensemos.

 

 

 

https://es.wikipedia.org/wiki/Al_Gore

https://es.wikipedia.org/wiki/Glaciaci%C3%B3n#Cambios_en_la_atm%C3%B3sfera_terrestre

https://www.france24.com/es/20190312-greta-thunberg-simbolo-ecologista-mundial

https://www.bbvaopenmind.com/ciencia/medioambiente/que-fue-de-el-agujero-de-la-capa-de-ozono/

https://datosmacro.expansion.com/energia-y-medio-ambiente/emisiones-co2

https://www.google.com/search?client=firefox-b-d&q=Porcentaje+co2+ue

https://es.statista.com/estadisticas/711610/ranking-mundial-de-los-principales-paises-emisores-de-gases-de-efecto-invernadero/

https://climatetrade.com/es/que-paises-son-los-mayores-contaminadores-de-carbono-del-mundo/

lunes, 2 de mayo de 2022

Lealtad y Fidelidad, la polémica.

 

Hoy vamos a entrar en polémica con esas diferencias indiferenciadas llamadas Lealtad y Fidelidad.


Existen muchas equivocaciones ante estos dos términos, incluso la RAE potencia esta confusión al mezclar sus significados.

Partamos de una base sin discusión: fidelidad es la cualidad de ser fiel, y lealtad es la cualidad de ser leal.

Fiel proviene del latín fĭdēlis que significa seguro y constante, o como escribiría Ovidio “fĭdēlis portus”, puerto seguro.

Leal tiene sus componentes léxicos en lex, legis. Lex en la Roma imperial hacía referencia además de a lo legal, a esa mezcla sobre la cantidad de oro que contenían las monedas; todos hemos oído la expresión “oro de ley”. En cuanto a las personas indica su valor legal o verdadero, referenciando sus cualidades y valores.


Ahora vamos a crear la polémica.

Cuando hablamos de fidelidad, solemos asociar esta palabra a las relaciones de parejas, a esa confianza de no mantener relaciones amorosas y/o sexuales fuera de esa relación.

Personalmente, entiendo la fidelidad como la certeza de encontrar en el otro el refugio de la seguridad en el más íntimo de los hechos y ocasiones. Esta expresión la extiendo a la pareja, a las amistades, las empresas, la política, y a lo público.

Es una evidencia que en cuestión de pareja la infidelidad no se suscribe al mero hecho de las relaciones sexuales, también entran en liza el juego amoroso o coqueteo; cuando se parte la seguridad de “puerto seguro” por la existencia – circunstancial o deseada – de una tercera opción, ya no existe certeza en la relación, y si quedase algún resquicio, queda abierta una puerta a la duda razonable.

En ocasiones se puede ser fiel, pero no leal. La lealtad va más allá de la fidelidad. Mientras que la fidelidad puede hacer referencia a la confianza y a lo físico; la lealtad lo hace al apoyo sin condiciones, al respeto por encima de todo, a la comunicación honesta, a lo emocional e incluso a valores transcendentales.

Cuando amas de verdad no sopesas la posibilidad de otra persona, o mirar otro jardín – como diría Grant Cardone – pues el tuyo es tu única motivación. No tienes que luchar con las tentaciones y las dudas, porque simplemente no existe esa posibilidad.

El resto es puro relativismo y entrar en el juego infantil del a ver qué pasa.

¡Honra al glorioso 2 de mayo!


La libertad se pierde cuando se agacha la cabeza y se admite cualquier conculcación de las libertades y derechos.

 

“¡Guerra al invasor! ¡Muerte al traidor!”, fue el grito que corrió por toda España.


"Un país necesita conocer su historia, su desprecio, ocultamiento o desconocimiento nos lleva a cometer los mismos errores" (M. Jigato).



Una guerra no buscada, provocada – como siempre – por gobernantes. En este caso por las disputas entre Fernando VII (*) y su padre Carlos IV, aliñado todo por la mano negra de Godoy.

 
Los enemigos no sólo asechaban desde fuera de España, también lo hicieron desde dentro. Hoy 2 de mayo conmemoramos el alzamiento de un pueblo al rescate de la Nación. Una lección de lucha por la libertad y la soberanía de la Patria que los españoles de hoy debemos saber recoger.

 


Los peligros y los enemigos de hoy pueden que sean distintos, aunque como ayer asechan. Las corruptelas, las mentiras de los gobernantes, la opresión fiscal maquillada de “buenísmo” y bienestar, los nacionalismos rupturistas, los partidos afines a la violencia y los que buscan destruir los valores constitucionales se dibujan como los actuales enemigos de la Patria o los nuevos “afrancesados”. 

 

La localidad madrileña de Móstoles no firmó la paz con Francia en diciembre de 1813, en Valençay; las hostilidades duraron 177 años. La paz total se firmó el 2 de mayo de 1985, en Móstoles y actuaron en ella Bartolomé González (Alcalde de la localidad madrileña) y Pierre Guidoni (embajador francés).

 

 “¡Españoles, perdonad, pero no olvidad!  Al grito de ¡A mí, por España!”; el pueblo respondió al unísono:

 

¡POR ESPAÑA!

 

España nunca se rindió.

 

(*) El peor gobernante español hasta que llegó Zapatero, a éste lo superó Pedro Sánchez


sábado, 30 de abril de 2022

Los árboles mueren de pie

 



En mi último senderismo, ese que yo llamo iniciático, paré para observar un árbol muerto; seco, muerto y en pie.

En ese instante pensé en el sentimiento que me recorría. Sentí una solitaria soledad. Lo cierto es que de tanto practicar la “solitariedad” unamuniana, que tanto prediqué, me he dado cuenta que la soledad solitaria me visita a menudo.  

Las catarsis son necesarias, sobre todo si buscas crecer, aunque no necesariamente hay que alargarlas en el tiempo. Es un riesgo que corremos los que vamos de aquí para allá; de A hacia B, desde un punto inicial a un punto de mejora.

Este instante vivido hizo cuestionarme tantas cosas, que dudé. Lo que sí y lo que no, los talentos y cómo usarlos, parábolas y metáforas, lo vivido y lo por vivir.

¡Qué perfecta es la naturaleza!, que necesaria es, y qué necesario es que nos sintamos parte de ella.

Gaia, progenitora fecunda de cualquier ser vivo, nacida del caos mismo, es la dueña y señora del mismísimo Oráculo de Delfos. Ella que nos regala la vida, es la misma que creó el escorpión para vencer al humano que ganó su cólera.

Estas reflexiones son necesarias de vez en cuando, sin dejar de vivir. ¡Sea pues!

Enamoremos el alma con el paisaje, perdámonos en unos ojos, dejémonos seducir por la complicidad de una sonrisa y un parpadeo que acune los sentimientos.

Todo un misterio.